lunes, 7 de mayo de 2012

SALUD MENTAL: ¿NECESIDAD O LUJO?


Hola mis lectores, aquí nuevamente en esta labor de escribir y reflexionar sobre diversos temas. 

El día de hoy quiero hablar de un tema que diariamente esta en boca de  todo el mundo, y que en mis años de ejercicio profesional, son muchas los momentos en los que he pensado sobre este tema; la salud Mental. He tenido la oportunidad de trabajar con diferentes sectores de la población, desde clases bajas hasta las mas altas, y he podido percatarme de como el concepto de salud mental varia en cada uno de estos estratos sociales; pero varia no en su definición, sino en el significado que para cada una de las personas tiene la salud mental, es decir la importancia que le dan al momento de cuidarla. Valga la pena hacer un alto en este momento, para decir que este tema esta muy ligado con el de mi anterior entrada al blog, es decir sobre los imaginarios (ideas) que manejamos acerca del psicólogo; y mas adelante espero mostrar esa relación. Sea el momento también para decir que este tema esta también atravesado por muchas otras situaciones de índole social y político no solo de nuestro país, sino de otros países de nuestra américa; espero poder ir mostrando cada uno de estos aspectos en el desarrollo de este articulo, aunque no me interesa en lo absoluto politizar esta reflexión, simplemente quiero expresar algunas ideas al respecto.

La Organización Mundial de la Salud, define la salud mental como: “un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades»; Además la OMS habla de promoción, prevención y  tratamiento en cuanto a la salud mental se refiere. En cuanto a la definición, podríamos decir que si nos atenemos literalmente a ella, mas del 80% de los seres humanos tendríamos problemas de salud mental, sobre todo por la primera parte de dicha definición, donde se habla de un completo estado de bienestar físico, mental y social; lo cual en nuestra sociedad actual es una utopía, es decir, es casi imposible, dadas las condiciones de estrés a las que diariamente estamos sometidos y no solo a nivel laboral, sino en todos los escenarios en donde nos movemos los seres humanos. Entra aquí entonces el otro aspecto que habla la OMS, y es el de la promoción, prevención y tratamiento. Si bien es cierto que a nivel de Latinoamérica se han hecho avances al respecto, sobre todo en cuanto a promoción y prevención, también es cierto que aun falta mucho, sobre todo desde las políticas publicas que aborden estos dos aspectos de forma decidida; en cuanto al tratamiento creo que las falencias aun son bastantes, empezando por que en muchos casos, no es claro en que momento las instituciones que prestan servicios de salud, deben brindar tratamiento a personas con problemas de salud mental, viéndose muchos casos, que la persona debe estar muy mal para que pueda recibir tratamiento apropiado.

En mis años de ejercicio profesional, me he encontrado que para las personas de bajos recursos económicos, el acceder a servicios de salud mental, es algo bastante difícil; en primer lugar si hablamos del nivel de prevención, acceder a un psicólogo muchas veces es muy complicado pues no esta al alcance del bolsillo, es decir no pueden pagar un psicólogo para ir periódicamente a mirarse internamente y hacer una revisión a la salud mental;  muchas veces acceden al psicólogo a través de programas gubernamentales que dan la posibilidad de tener un numero de citas con un profesional del área de forma gratuita, pero por lo general cuando acuden a este espacio, es por que ya presentan una dificultad manifiesta. A la falta de recursos económicos, debemos añadir otro elemento importante, la falta de cultura en cuanto a salud mental se refiere, es decir a las personas de estratos bajos no se les ha educado para hacer un cuidado de su salud mental, desde el aspecto preventivo; claro esta, que esto va ligando a la falta de cuidado con su salud física.

En cuanto a los estratos medios, el panorama no es que cambie mucho, aunque se pude decir, que por lo general, tienden a buscar mas fácilmente un profesional de la psicología, ya que sus posibilidades son mejores, es decir, por lo general acuden al psicólogo a través de la empresa para la cual laboran, que por lo general tienen convenios con instituciones o por el sistema de salud, donde el pago que deben hacer es bajo.  Pero en cuanto al cuidado de la salud mental, la situación es la misma que en estratos bajos, pues no hay una cultura del cuidado de la misma.

En los estratos Altos ocurre algo particular, si bien la cultura del cuidado de la salud mental sigue siendo deficiente,  muchas veces ir al psicólogo se convierte en una forma de mostrar el estatus al que se pertenece; es decir que se va al psicólogo que esta de moda, al que sale en televisión y que cada consulta cuesta una buena cantidad de dinero, como una forma muchas veces de mostrar que se puede pagar el mejor profesional. Ahora bien no quiero decir que no se tenga conciencia de las dificultades y que se vaya al psicólogo por ir nada más o por mostrar que se puede pagar el mejor; solo digo que en estos estatus, la elección del psicólogo se convierte algo de dinero, es decir que entre mas cobre el profesional, pues mejor es.   

En definitiva me inclino a pensar que en todos los estratos sociales, hay una gran deficiencia en cuanto al cuidado de la salud mental, es decir a la prevención. El aspecto del tratamiento esta influido por el sistema de salud de nuestro país, lo cual lleva que muchas veces acceder a tratamiento sea muy difícil, sobre todo a nivel psiquiátrico, ya que para que una persona sea remitida al psiquiatra es necesario que prácticamente sea evidente a simple vista que posee  problemas mentales, de lo contrario le darán pañitos de agua tibia, recetándole medicamentos, muchas veces sin entender el problema que presenta y recomendándole que en caso de crisis acuda los servicios de emergencia.

En conclusión en nuestro país, y en nuestra américa, nos falta mucho en salud mental, pero sobre todo creo que hacen falta profesionales de la salud mental con conciencia social, que  busquen acercar sus servicios a la comunidad. Nos falta mejorar el conocimiento sobre los diferentes profesionales que podemos intervenir en salud mental, para que la gente nos reconozca y sepa a quien acudir.

No quiero terminar esta reflexión, si decir, que este asunto de la salud mental, esta muy influido por lo que la gente piensa del psicólogo y del psiquiatra, por esa cantidad de ideas que tuve la oportunidad de desarrollar en la anterior entrada del blog, y que en definitiva, conducen a que las personas no le pongan atención a la salud mental, y es solo cuando ya hay una dificultad complicada, cuando terminan buscando ayuda, lo cual hace que los procesos terapéuticos y de tratamiento sean mas complicados.

Finalmente los invito a cuidar su salud mental y mirarse internamente periódicamente, nuestra salud mental es importante no la descuidemos.

Salud mental…¿necesidad o lujo? Ustedes deciden…

Nos vemos pronto con más reflexiones...

martes, 17 de abril de 2012

EL PSICOLOGO: MITOS Y VERDADES




He decidido empezar por este tema, pues a lo largo del ejercicio de mi profesión, he escuchado toda clase de cosas sobre la razón para ir o no al psicólogo, desde la ya muy conocida frase: "El psicólogo es para los locos", hasta otras muchas mas que dejan entre ver el desconocimiento por parte de muchas personas sobre lo que es un psicólogo, y  lo que sucede dentro de su consultorio luego de cerrada  la puerta; es decir, lo que pasa dentro de esas paredes es un misterio, es como si fuera una dimensión desconocida.  En este artículo pretendo hacer un pequeño recorrido por aquellas cosas que piensan las personas sobre el psicólogo, y de igual forma pretendo hacer un acercamiento a lo que verdaderamente sucede dentro de ese cuarto. Es importante aclarar que parto de la premisa de que cada profesional de la psicología tiene su modus operandi de acuerdo al modelo teórico bajo el cual se rige su actuación terapéutica, por lo tanto lo aquí  expresado  puede variar de acuerdo a cada terapeuta.

Hay momentos en la vida de todo ser humano en donde se enfrenta la decisión de ir o no a un psicólogo, decisión muchas veces  influida por otras personas, las cuales consideran importante la búsqueda de ayuda para la dificultad por la cual se atraviesa; es justo en este momento cuando muchos interrogantes pueden pasar por la cabeza: ¿Necesito ayuda? ¿Estoy loco? ¿Puedo solucionar mi dificultad solo? etc. Es también en este momento cuando muchos miedos pueden emerger de la mente y tomar forma, muchas veces demorando la decisión de ir en búsqueda de la ayuda requerida. Uno de los miedos mas comunes es el temor a ser juzgado por el profesional o que dicho profesional piense que el motivo por el cual uno consulta es insignificante; miedo  por lo general  acompañado de otro miedo, y es el temor a que otros se enteren de que estoy consultando a un psicólogo, claro esta por aquello del que dirán.


A lo largo de estos años de ejercicio de mi profesión me he encontrado, que las creencias de las personas acerca del profesional de la psicología se dan en todas las edades, pero se da un  hecho interesante y que vale la pena mencionar. En los niños y adolescentes las creencias están muy influidas por el entorno que los rodea (amigos, familia), que logran ejercer una gran presión, y que muchas veces logran ser un obstáculo a la hora de llevar al niño o adolescente a una consulta con el profesional; esta situación se ve reforzada cuando muchas veces los padres no saben explicar a los hijos, la razón por la cual acudirán al psicólogo, llegando en muchos casos a llevarlos con engaños, lo cual hace que se dificulte iniciar un proceso terapéutico.  Ahora bien con los adolescentes sucede algo particular, en muchos casos llegan a consulta con muchas ganas de recibir atención, pues la situación que los lleva es tan pesada que lo único que desean es que un profesional los oriente y les ayude a solucionar su dificultad; pero en otros casos, estos jóvenes acuden donde el profesional, presionados por sus padres; y dichos adolescentes ven el acudir al profesional como una carta de salvación ante unos padres que ya no saben que hacer con su hijo. En ambos casos las creencias que los adolescentes tengan respecto al  psicólogo quedan a un lado, pero una vez dentro del consultorio suelen salir, sobre todo en el segundo caso, poniendo de manifiesto que lo único que se desea es que los padres los dejen de ver como el centro de la dificultad familiar.  He encontrado que por lo general  los adolescentes piensan que no necesitan que un tercero se entere de sus dificultades,  y creo que esto esta en consonancia con la etapa del ciclo vital en la que se encuentran, ya  que precisamente es una etapa donde los jóvenes creen que todo lo saben y todo lo ven bien, esto queda muy claro con una respuesta que siempre dan los jóvenes: “todo esta bien”. Pero este es tema para otra entrada del blog.


Con los adultos pasan varias cosas; por un lado nos encontramos con aquellos que piensan que no tienen razón para ir a contarle sus dificultades a un extraño; también encontramos a los que como dijimos al inicio, piensan que los psicólogos son para los locos; muchos de estos últimos nunca irán donde el profesional, otros, terminan cediendo a sus pensamientos y luego de la primera o segunda consulta terminan cambiando su forma de pensar, al respecto recuerdo una paciente que luego de 3 sesiones me dice: “al principio pensaba que esto de los psicólogos era para los locos, pero ahora siento que definitivamente vale la pena estar aquí; todo el mundo debería asistir a un psicólogo”;   son frases como esta, las que hacen que valga la pena levantarse cada día y que lo hacen ver a uno como profesional, que definitivamente se puede hacer la diferencia en la vida de una persona.  En mis años de profesional he aprendido que la mejor forma de cambiar estas creencias de las personas, es no desafiarlas, sino por el contrario tratar de entenderlas, y permitir que poco a poco las personas se metan en el proceso y se apersonen de él, esto llevara a que esas creencias se queden sin fuerza y finalmente desaparezcan.


Quiero ahora,  y antes de finalizar esta entrada del blog,  hacer una acercamiento a la persona del psicólogo y a su  que hacer diario.  Primero que nada quiero dejar claro que un psicólogo es un ser humano como todos, y que por lo tanto piensa y siente como los demás; quizás lo que lo diferencia de los demás, son esos años de estudio del comportamiento humano y ese entrenamiento que recibe para poder ayudar a otras personas en la solución de sus dificultades. Es precisamente el entrenamiento el que lo faculta para usar una serie de técnicas (varia según el modelo teórico) para lograr mediante una conversación llevar al paciente en un proceso reflexivo que le permita encontrar posibles salidas a su dificultad. Cada psicólogo aborda al paciente de forma diferente; en mi caso personal, el abordaje que hago tiene como base principal el contexto familiar, es decir que no pierdo de vista que la persona o personas que están en consulta, pertenecen a un circulo familiar y por lo tanto para mi es importante mirar la dificultad del consultante, desde el contexto familiar y sus interacciones.  Otro asunto importante es que lo que le digas a un psicólogo queda protegido bajo el secreto profesional,  es decir que el profesional jamás podrá revelar lo que tu le dices en consulta, solo en caso de peligro de muerte para el paciente o de otra persona del entorno del paciente.

En conclusión los psicólogos estamos para escuchar y ayudar a quienes llegan a consulta; no juzgamos, simplemente orientamos. No hay que esperar a tener una dificultad para visitar al psicólogo, simplemente por crecimiento personal y por conocernos un poco más.  No tengan miedo de asistir a su consulta.

Finalmente quiero invitarlos a pensar en su salud mental, así como invertimos en ropa, diversión, comida, salud física, etc., deberíamos invertir en nuestra salud mental, y no dejarlo para cuando ya se vuelve en una autentica necesidad. La salud mental es una necesidad no un lujo.



jueves, 12 de abril de 2012

PRESENTACION

Hola... Me llamo Alejandro Agudelo, soy psicologo con especializacion en Trabajo Social familiar y en Terapia Familiar sistemica. Tengo una experiencia de 7 años trabajando como terapeuta en diferentes instituciones. Actualmente trabajo para una instituto de terapia llamado Persona Y Familia, donde atiendo familias, adultos, adolescentes y niños.  Durante todos mis años como terapeuta he vivido diversas experiencias dentro del consultorio, que me han llevado a reflexionar sobre diferentes temas, no solo desde mi hacer terapeutico sino tambien desde la cotidianidad.
Buscando una forma de plasmar todas esas reflexiones y  de dar los primeros pasos en el arte de la escritura, vi que lo mejor era crear un blog.
Este blog no pretende ser un cumulo de teoria psicologica, sino un simple espacio para expresar puntos de vista basados en las experiencias vividas;  y como tal esta dirigido a todo tipo de publico; lo unico que se necesita para leer este blog, es mente abierta y deseos de pasar un buen rato.
Mi objetivo es escribir una vez a la semana, con el fin de mantener el blog actualizado con frecuencia.  Bienvenidos y espero que sea de su agrado y espero sus comentarios.
En breve la primera entrada del blog.